Por Mirta Rodríguez Pineda
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PANAMÁ
La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) considera que la adquisición por parte del Estado panameño del 41% restantes de las acciones de Petroterminal de Panamá (PTP) representa una oportunidad estratégica para consolidar este activo como un motor de competitividad regional. Para lograrlo, es indispensable que su desarrollo responda a una clara visión de Estado, guiada por criterios de eficiencia, transparencia y sostenibilidad a largo plazo.
Esta adquisición puede consolidar la posición de Panamá como centro logístico y energético de las Américas, integrando Petroterminal con el Canal de Panamá, los puertos nacionales, el Ferrocarril, el Aeropuerto de Tocumen, las zonas francas y el centro financiero. Para lograrlo, es esencial preservar el valor estratégico del activo, y es la oportunidad de desarrollar una visión de largo plazo que diversifique servicios hacia biocombustibles, hidrógeno y otros combustibles, incorporándose como un componente esencial del Plan Maestro de Desarrollo Logístico Nacional, de manera que Petroterminal continúe generando valor, confianza y beneficios sostenibles para el Estado panameño y para las futuras generaciones.
Por otro lado, el gremio aboga firmemente por mantener el exitoso modelo de alianza público-privada. APEDE respalda que el Estado conserve la propiedad del activo, garantizando la participación de un operador o concesionario privado especializado que aporte experiencia, inversión y eficiencia en su gestión. La administración de un activo estratégico de esta magnitud debe mantenerse al margen de vaivenes políticos, privilegiando la continuidad institucional, la transparencia, la eficiencia y la rendición de cuentas como garantías mínimas para proteger el interés nacional.
Finalmente, APEDE confía en que las autoridades brindarán la información necesaria con total transparencia sobre las condiciones de la transacción, su financiamiento y el modelo de gestión futuro. Asimismo, el gremio valora que se contemple un gobierno corporativo robusto, conformado por una junta directiva con profesionales independientes y de reconocida idoneidad en los sectores energético, logístico y financiero. Proteger la administración de este activo de vaivenes políticos, garantizando la rendición de cuentas y la continuidad institucional, resulta esencial para salvaguardar el interés nacional y asegurar beneficios sostenibles para las futuras generaciones.
La efectividad de este esquema de colaboración público-privada queda demostrada en sus 48 años de trayectoria, periodo en el cual PTP ha aportado más de 1,400 millones de dólares en impuestos y dividendos al Estado, además de generar ingresos anuales superiores a los 100,000 dólares para cada uno de los 12 municipios por donde transcurre el oleoducto en Chiriquí y Bocas del Toro. A ello se suma una infraestructura con capacidad para almacenar 7 millones de barriles de petróleo crudo en la terminal del Atlántico y otros 7 millones de barriles en la terminal del Pacífico, conectadas por un oleoducto con capacidad para transportar más de 800,000 barriles por día. Esta plataforma representa una capacidad logística y energética de gran valor para Panamá y para el mundo.
