PANAMÁ INICIA LA ERA DEL SMART GRID PARA FORTALECER LA EFICIENCIA Y CONFIABILIDAD DEL SISTEMA ELÉCTRICO

Por: Mirta Rodríguez Pineda

Panamá dio en 2025 un paso clave hacia la modernización de su sistema de distribución eléctrica con el inicio de la primera fase del Smart Grid, o red eléctrica inteligente, un proyecto liderado por ENSA que busca mejorar la calidad del servicio, reducir interrupciones y elevar la competitividad económica en zonas urbanas estratégicas.La fase inicial del proyecto se desarrolla en las comunidades de El Dorado, Tinajitas y Los Andes, donde se incorporan tecnologías digitales que permiten monitorear la red en tiempo real, operar equipos de manera remota y responder con mayor rapidez ante fallas eléctricas. 

Esta transformación apunta a reducir costos operativos, minimizar pérdidas por interrupciones y ofrecer mayor estabilidad energética a hogares, comercios e industrias.Desde el punto de vista económico, la implementación del Smart Grid representa una inversión en infraestructura crítica que fortalece la continuidad del suministro, un factor determinante para la productividad empresarial, la operación del comercio y el desarrollo de nuevas actividades económicas. La automatización de la red permite aislar fallas específicas sin afectar amplias zonas, evitando paradas innecesarias en la actividad productiva.

ENSA explicó que esta modernización integra tres tecnologías clave. La primera es la instalación de equipos automáticos y telecontrolados, que permiten intervenir la red de forma inmediata ante variaciones en el flujo eléctrico. La segunda es el Sistema Avanzado de Gestión de Distribución (ADMS), una plataforma centralizada que optimiza la operación del sistema y mejora la toma de decisiones desde el centro de control. La tercera es el sistema de Localización de Fallas, Aislamiento y Restablecimiento del Servicio (FLISR), que reduce los tiempos de interrupción de una hora o más a menos de tres minutos.

Además de mejorar la experiencia del usuario final, el Smart Grid contribuye a una gestión más eficiente de los recursos energéticos, disminuye riesgos operativos y fortalece la resiliencia del sistema frente a eventos temporales. Estos beneficios se traducen en mayor previsibilidad para las empresas y en un entorno más favorable para la inversión.

La empresa adelantó que esta primera fase es el punto de partida para la expansión progresiva del Smart Grid a otras zonas del país, como parte de una estrategia orientada a acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica y las necesidades del desarrollo económico nacional.

Con el inicio de esta red eléctrica inteligente, Panamá avanza hacia un modelo energético más moderno, digital y confiable, alineado con las exigencias de una economía cada vez más dependiente de la continuidad y calidad del suministro eléctrico.

Foto: Pixabay.