PRODUCCIÓN DE ETANOL EN EL OJO DE LA TORMENTA POR POSIBLES CONFLICTOS DE INTERESES DEL CONTRALOR

La producción de etanol en Panamá, un proyecto ambicioso del gobierno nacional que forma parte de la transición energética del país, se perfila como una pieza clave para el desarrollo del sector. Recientemente, el Consejo de Gabinete aprobó la Ley 24-25, que reactiva el uso obligatorio del bioetanol en la gasolina en una mezcla del 10%.
Esta iniciativa mantiene al sector a la espera de las decisiones finales del Ejecutivo, considerando los potenciales avances en la producción del compuesto y su contribución a la mitigación del efecto invernadero en el territorio nacional.
Sin embargo, el panorama en torno a este tema de interés nacional ha dado un giro inesperado, el contralor  general de Panamá, Anel “Bolo” Flores, enfrenta cuestionamientos públicos y políticos tras revelarse posibles conflictos de interés vinculados a la producción de etanol. Ante las publicaciones en diferentes medios de comunicación, el funcionario ha salido al paso para negar categóricamente tales aseveraciones.
El etanol (o alcohol etílico) es un compuesto químico orgánico inflamable, incoloro y soluble en agua. Además de ser el componente principal de las bebidas alcohólicas, constituye un biocombustible renovable de creciente importancia global.
Anel Flores